Arañas saltarinas

Las arañas saltarinas son un tipo de arañas pequeñas y muy activas, conocidas por su capacidad para saltar y su excelente visión. A diferencia de otras arañas, no utilizan telarañas para cazar, sino que saltan sobre sus presas con gran precisión.

En los últimos años se han vuelto muy populares, especialmente como mascotas exóticas, debido a su comportamiento curioso y a que resultan prácticamente inofensivas para los humanos.

En esta guía descubrirás todo lo que necesitas saber sobre las arañas saltarinas: qué son, dónde viven, qué comen y cómo cuidarlas correctamente paso a paso, además de todo lo que debes tener en cuenta antes de tener o comprar una.

¿Qué es una araña saltarina?

Una araña saltarina es un tipo de araña perteneciente a la familia Salticidae, uno de los grupos de arañas más grandes del mundo, con más de 7000 especies descritas.

Se caracterizan por su pequeño tamaño (entre 4 y 15 mm), su aspecto peludo y, en muchos casos, por presentar colores llamativos. Son especialmente conocidas por su capacidad para saltar, pudiendo alcanzar distancias de hasta 50 veces su propio tamaño.

Su visión es una de las más avanzadas dentro del mundo de los arácnidos, lo que les permite detectar movimiento, calcular distancias y realizar saltos milimétricos para cazar.

¿Dónde viven las arañas saltarinas?

Las arañas saltarinas pueden vivir en una gran variedad de entornos, tanto en la naturaleza como en zonas urbanas, incluyendo jardines, bosques, paredes y viviendas.

En su hábitat natural suelen vivir sobre plantas, hojas, árboles o superficies donde puedan observar bien a sus presas. Prefieren lugares con buena luz, ya que dependen mucho de su visión para cazar.

En España es habitual encontrar arañas saltarinas tanto en entornos naturales como urbanos, especialmente en zonas con buena presencia de insectos y luz natural.

Dentro de casa, es común encontrarlas en paredes, techos o cerca de ventanas, donde hay más luz y mayor presencia de insectos. No suelen ser peligrosas y, de hecho, ayudan a controlar pequeñas plagas.

Si se tienen como mascota, lo más recomendable es mantenerlas en un terrario adecuado. Este debe imitar su entorno natural, con buena ventilación, algo de altura para que puedan moverse y elementos donde puedan trepar o esconderse. Elegir un buen terrario es clave para su bienestar.

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